Cuando una persona tiene un encontronazo en su vida, un mal paso, la perdida de
alguien, un accidente, una enfermedad, un engaño, etc. el corazón de esa persona queda
destruido, queda hecho exactamente 1000 pedazos... la persona en cuestión con el paso
del tiempo lo único que hace es ir juntando todas esas piezas para poder reconstruirlo y
que quede como el primer día, pero, al intentarlo, como su
cede con un jarrón o una estatua, nunca encontramos todos los trozos en los que quedó
destruido. Es por esto que después de cada cosa que nos sucede, en el tiempo que
intentamos recuperarnos, cambiamos, y es debido a que no podemos nunca encontrar
todos los trozos o al pegarlos no conseguimos que encajen a la perfección. Por eso nos
volvemos de otra manera.
Si alguien te hace algo, gracias a que no encotrarás una pieza dejaras de confiar en la
gente.
Si tienes una enfermedad, siempre te quedará un miedo a que te vuelva a pasar.
Si pierdes a alguien, tendrás miedo a perder a otros...
Por todo esto, debemos preguntarnos porque una persona actúa de la manera que lo
hace... quizás esa persona no tiene la culpa... quizás le rompieron demasiadas veces su
corazón...
Por eso, lo único que debemos de tener en cuenta a la hora de tratar a alguien, es intentar
no rompérselo nosotros y pasar por su vida de la manera mas dulce posible para que en
esos agujeros que quedan por culpa de otras situaciones, esta persona en concreto,
pueda taparlos con nuestro amor y cariño y ser así un poco mas como era.

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